8 Claves para manejar las Discusiones de Pareja

discusiones de pareja 8 claves

¿Cómo puedo evitar discutir con mi pareja?, Cada vez que mi novio/a y yo discutimos siento que nos hacemos más daño, ¿Cómo consigo que mi pareja entienda cómo me siento?


A menudo en la consulta escuchamos a nuestros pacientes expresar estas inquietudes. Vienen a terapia con dolor, rabia y frustración porque no consiguen entenderse con su pareja, las discusiones se han convertido en una escalada buscando quién puede ganar la pelea, o incluso han dejado de hablar ciertas cosas para evitar así un conflicto mayor.

Es evidente que compartir tu vida con otra persona puede ser maravilloso: sentirte acompañado/a y apoyado/a en momentos difíciles, tener proyectos comunes, disfrutar de la intimidad y sexualidad…pero como todas las relaciones, ésta no está exenta de dificultades, roces y malentendidos.

Siendo este sistema relacional tan apasionante como complejo, hoy queremos centrarnos en las discusiones en la pareja, ofreciendo una serie de puntos clave que nos encontramos en la gran mayoría de los pacientes que acuden a nuestra consulta y que pueden serte muy útiles a la hora de comunicarte con tu compañero de vida.

Aquí tienes las 8 claves fundamentales para manejar las discusiones de pareja.

1- ¿Discusión es igual a pelea?

Este es, a nuestro entender, como profesionales dedicados a mejorar el bienestar de las relaciones, uno de los mayores problemas en la sociedad actual: vemos una discusión igual a una lucha cuando realmente no tiene porqué ser así.

Discusiones Insanas

Hay diferentes tipos de discusiones, pero sólo las insanas conllevan una pelea. Se entiende como insanas, aquellas donde uno  o los dos implicados:

  • Impone una opinión.
  • Actúa o habla de manera agresiva.
  • Falta al respeto.
  • Busca ganar.

Discusiones Saludables

En realidad una discusión saludable es aquella donde dos personas que se saben iguales en valor, debaten desde el respeto sobre sus puntos de vista, llegando a una conclusión. Este tipo de discusiones no sólo no hay que evitarlas, sino que, son necesarias y beneficiosas para poder comprenderos el uno al otro, explicar vuestros valores y sentimientos y encontrar un camino común. Así conseguiréis un mayor crecimiento y bienestar en la pareja.

2. La pareja: mi equipo

Cuando tienes una relación amorosa con alguien, has de tener claro que esa persona está de tu lado, forma parte de ese equipo que habéis creado juntos al que llamamos pareja.

Puede, como es lógico, que en ocasiones tenga opiniones diferentes a las tuyas, pero nunca va a querer ir en tu contra, ni perjudicarte de manera intencionada. Sino es así, no estás ante una relación sana.

Si en vez de ver al otro en una discusión como un enemigo, os bajáis del “ring de boxeo” y os colocáis juntos, es mucho más probable que vuestra comunicación mejore (un delantero no va a meter el gol al portero de su equipo).

3. Ganar/perder… negociar

Es una discusión sana, no se busca ganar al otro, sino que aquello que habéis formado juntos (la pareja) gane.

Para ello ambos debéis  buscar el bien común, expresando vuestros puntos de vista y buscando una negociación: ambos cedéis en parte y ganáis en otra, llegando a un acuerdo.

4. Esperar a que el otro sepa los que quieres

En ocasiones puedes esperar que el otro sepa cómo te sientes sin ni siquiera decírselo. Tal vez piensas que por conocerte tan bien después de años juntos, o porque lo que te molesta es algo lógico (“a cualquiera le molestaría”) tiene que saberlo.

Sin embargo, este es un error muy común. Es importante recordar que sois personas diferentes y no a todos nos afectan las mismas cosas, y por muchos años que las personas lleven  juntas, no se os concede el “don” de la adivinación.

Poder expresar lo que sentís en lugar de esperar a que os adivinen, os hace responsables de vuestra gestión emocional y es una clave básica en toda comunicación saludable.

5. Adivinar lo que piensa mi pareja

Es el efecto inverso al anterior. Antes de que la persona te diga algo, por su gesto, tono de voz…adivinas lo que le está pasando.

Recordando de nuevo que no tienes ese poder, deja que sea el otro el encargado de responsabilizarse de lo que le ocurre y de expresarlo. Por supuesto, ante la duda, es mejor preguntar que jugar a las adivinanzas.

6. Dar al otro la responsabilidad de cómo me siento

A menudo, en pareja, podéis expresar las quejas como una crítica hacia la otra persona, haciéndola además responsable de nuestras reacciones emocionales.

Entendiendo, como es lógico, que las faltas de respeto y agresiones quedan fuera de esto, es beneficioso asumir esta responsabilidad sobre vuestros sentimientos.

Si a ti te molesta que tu pareja llegue tarde y te sientes especialmente ofendido/a es porque eres una persona que valora la puntualidad. Tal vez al otro le dé igual y ante esto no se sentirá afectado, pero tú sí. Si a esta manera de comunicaros añadís la crítica a la conducta y no a la persona, vuestra pareja estará más dispuesta a escucharos.

La frase “Eres un tardón y un maleducado que siempre llega tarde y me hace daño” desde luego invita menos al diálogo que “Yo me siento triste cuando llegas tarde, porque siento que no estás valorando mi tiempo y me gustaría hablar sobre cómo solucionar esta situación”.

7. Encontrar el momento y el lugar para la discusión.

Todas estas pautas pueden parecer idílicas e irreales. En efecto requieren un esfuerzo, en especial, cuando estáis realmente molestos por algo que ha ocurrido en vuestra relación.

Es por esto que manejar el momento y lugar para decir las cosas es fundamental. Algunas de las cosas que podéis hacer, son estas:

  • Mirar cómo os sentís.
  • No hablar hasta estar emocionalmente preparados para ello.
  • Preguntar al otro si está en disposición de tratar el tema.
  • En ocasiones, en medio de una discusión hablar de hacer un descanso (lo que en terapia llamamos “tiempo fuera”) en el que expreséis  que no os sentís bien para hablar, entenderos y que retomar la conversación cuando estéis más calmados.

8. Mejor en persona

Hoy en día con las nuevas tecnologías nos encontramos cada vez más parejas que tratan temas clave por chats, Whatsapp, etc.

Esta manera de abordar una conversación importante es totalmente contraproducente ya que la falta de contacto físico, de comunicación no verbal (tono en el que se dicen las cosas, mirarse a los ojos, posición corporal …) lleva a numerosos malosentendidos y dan lugar a discusiones insanas.

Conclusiones sobre cómo manejar las Discusiones

En definitiva, podemos ver como una mejor disposición para trabajar en equipo, unida a ciertas pautas de comunicación sana, pueden llevar a convertir las discusiones en unas de las mejores aliadas para aumentar el bienestar y favorecer el crecimiento de la pareja.

Espero que este artículo te haya servido de ayuda, para resolver dudas o conseguir ciertas pistas sobre cómo manejar la comunicación en la pareja.

Por supuesto estaremos encantadas de responder a vuestros comentarios y sugerencias.

Acerca de Marta Touza

Siempre me llamó la atención cómo en ocasiones, en la vida, nos encontramos con situaciones que nos cuesta manejar, donde los consejos de las personas de nuestro alrededor no son suficientes, necesitando un abordaje más profundo y la colaboración de una persona especializada; esto me motivó a estudiar la carrera de Psicología.

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