Qué es la Dependencia Emocional y por qué caemos en ella

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Aunque la dependencia emocional se manifiesta en las relaciones de pareja, familia, amistad o trabajo en este artículo hablaremos en primer lugar de algunos “antecedentes” que pueden favorecer la dependencia emocional en nuestras relaciones de pareja. Del mismo modo, abordaremos algunos síntomas o características que nos pueden ayudar a diferenciar la dependencia emocional de una relación positiva y sana y mostraremos algunas propuestas para no caer en este tipo de relaciones dependientes.


Dependencia Emocional desde la cuna

Desde que somos niños/as hemos crecido escuchando cuentos y relatos con un denominador común: princesa que es rescatada por un príncipe encantador para casarse y vivir felices comiendo perdices.

La princesa cuenta con una red de apoyo (amigos) que suele limitarse a algún animal/mascota que desaparece en el momento que el amor se establece. No hay sitio para nadie más. Exclusividad por encima de todo; es decir, dependencia del otro/a.

A medida que nos hacemos mayores, la perspectiva no mejora. O mejor dicho, Hollywood no ayuda con sus mitos de amor romántico. Se da por hecho que los enamorados deben renunciar a familia, carrera, trabajo, amigos, ocio… Todo por amor.

¿Y qué decir de las canciones? Desde el “si tú me dices ven, lo dejo todo” de los Panchos, pasando por “si tú no estás aquí me falta el aire” de Rosana, “sin ti no soy nada” de Amaral o  “porque nada valgo, porque nada tengo si no tengo lo mejor, tu amor y compañía” de Juanes.

Podríamos llenar páginas y páginas con letras de canciones en esa línea. Es cierto que hay muchas otras que defienden o hablan de relaciones de amor no dependientes. Pero el problema es que se sigue asociando amar de manera verdadera y profunda con esa necesidad del otro/a.

La contracorriente: el individualismo más extremo teniendo pareja

Por otra parte, la sociedad también ensalza las relaciones de “usar y tirar”, relaciones utilitarias (favorecidas muchas veces por las aplicaciones de los móviles para contactar con la gente). Relaciones en las que, ante cualquier renuncia o frustración ya surge la crisis o la ruptura.

Incluso se ha instaurado el concepto de parejas LAT (Living Apart Together); parejas que están juntas pero viven en casas separadas. Es cierto que no tienen que enfrentarse a las dificultades que implica la convivencia (aunque con el precio que tienen los pisos harán frente a otro tipo de retos, en su caso, económicos).

Parejas a la carta, parejas sin complicaciones, parejas sin compromiso. Como en el antigua eslogan que decía: busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo.

Es importante dejar claro que entre estos dos modelos de amor: el dependiente y el individualista existen muchos modelos o formas de amar sanas.

¿Qué es la Dependencia Emocional?

Desde la psicología de las adicciones se define la dependencia como el estado psíquico, y en ocasiones también físico, resultado de la interacción entre un organismo vivo y una droga, y que se caracteriza por modificaciones del comportamiento y por otras reacciones.

En ese estado, siempre aparece una pulsión (un impulso) a ingerir la sustancia de forma continua o periódica, con objeto de volver a experimentar sus efectos psíquicos o, en otras ocasiones, para evitar el malestar que provoca no poder consumirla.

La dependencia emocional es un tipo de adicción; juguemos un poco con la definición anterior trasladándola al ámbito de las relaciones:

Estado psíquico (pensamientos obsesivos, miedo a la soledad y al abandono, idealización de la pareja, baja autoestima, síntomas ansioso- depresivos) y en ocasiones también físico; resultado de la interacción entre dos o más personas, y que se caracteriza por:

1 | Modificaciones del comportamiento y otras reacciones

Reducen sus interacciones con cualquiera que no sea su pareja, se aferran obsesivamente a la persona de la cual dependen, modifican sus hábitos de autocuidado (deporte, alimentación sueño…), consultan a su pareja antes de tomar cualquier decisión, necesitan complacer a su pareja de manera contínua…

2 | Pulsión a buscar al otro/a de forma continua o periódica

Quieren acceso constante a su pareja) con objeto de volver a experimentar los efectos psíquicos experimentados con esa persona o, en otras ocasiones, para evitar el malestar que provoca no poder estar con ella.

En ese sentido, el autor Walter Riso lo resume muy bien en el título de uno de sus libros : “Amar o depender”. Porque un amor bien entendido y bien ejercido es contrario a la dependencia, son antagónicos. Si dependemos no amamos; ni a nosotros mismos ni al otro/a.

Los Orígenes de la Dependencia: el Apego

Pensemos en una persona que cada vez que sube a un coche, revisa de manera obsesiva el cinturón de seguridad. Tira de él de una y mil formas antes de abrochárselo, y una vez abrochado tampoco se siente seguro/a y sigue estando muy pendiente, controlando cada poco tiempo el estado del mismo.

Si viéramos a alguien comportándose de ese modo, nos plantearíamos qué le ha pasado a esa persona para reaccionar así: ¿habrá tenido algún accidente previo? ¿le habrán dicho que los cinturones suelen fallar mucho?, ¿habrá visto alguna película/documental… que aborde este problema?

En el caso de la dependencia emocional antes de juzgar o criticar a la persona que se relaciona de forma dependiente también debemos ampliar nuestro enfoque y no quedarnos en la superficie visible: la conducta.

En ese sentido, trabajaremos en terapia indagando sobre el origen de este tipo de tendencia relacional de la persona, es decir, ¿por qué y para qué se vincula de este modo?.

Será fundamental descubrir el tipo de apego que desarrolló en su infancia y el estilo de apego adulto que ha incorporado en sus relaciones. El apego es un tema lo suficientemente amplio como para dedicarle como mínimo uno o dos artículos, pero es importante aclarar que, la experiencia infantil de apego contamina el amor adulto con toda la carga de expectativas, reacciones e insatisfacciones del pasado.

Estrategias o Sugerencias para no caer en la Dependencia Emocional

Para explicar de manera muy simple la forma de implicarse en la relación de las personas que padecen dependencia emocional podríamos utilizar la expresión “aferrarse a un clavo ardiendo”. Con tal de no enfrentarse a su miedo a la soledad, al rechazo, a la falta de reconocimiento, a su propia realidad… se sobreimplican en sus relaciones de pareja, aceptando relaciones no simétricas, desiguales y vejatorias para ellas.

Pero no podemos “obligarles” a soltarse sin aportarles otros puntos de apoyo y contención emocional.

  • Reforzar la red de apoyo de esa persona. Que sea consciente que su pareja no es lo único que tiene, que romper con esa relación no tiene que significar aislarse o caer en una soledad angustiosa.
  • Identificar las conductas de dependencia: será beneficioso para que no se realicen de manera automática y poder trabajar poco a poco el abandono de las mismas.
  • Revisar las creencias respecto al amor y las relaciones.
  • Fortalecer el autoconcepto y la autoestima.
  • Trabajar en sí mismo: en su crecimiento y desarrollo personal. Al estar tan centrado/a en su pareja se ha olvidado de él/ella misma, por lo que tendrá que iniciar un reencuentro consigo mismo.
  • Resistir la tentación de volver atrás: el cambio nunca es fácil.
  • Disfrutar de una soledad bien entendida y aceptada.

Terminamos este artículo con una frase de Rabindranath Tagore: “el amor no reclama posesiones sino que da libertad”. La cuestión es; ¿estamos preparados para una relación no dependiente?

Acerca de Helena Arroyo

Cuando estudiaba secundaria me hicieron un test de orientación vocacional y profesional. Destacó mi interés por trabajar en el ámbito social promoviendo los recursos y capacidades de las personas y acompañándoles en su crecimiento y desarrollo personal.

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